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Ingresos

Cómo lograr la estabilidad financiera

Un tercio de los trabajadores de Estados Unidos no ganan suficiente dinero para cubrir sus necesidades básicas. Estas personas caminan por la cuerda floja de su economía: apenas pueden subsistir y no tienen capacidad de ahorros para la universidad, una vivienda o el retiro. Gracias a su ayuda, United Way trabaja para disminuir a la mitad la cantidad de familias de bajos ingresos que carecen de estabilidad financiera. Si tenemos éxito, para el año 2018, 1.9 millones de familias trabajadoras estarán encaminadas hacia la independencia económica.

CÓMO PROMOVER LA ESTABILIDAD FINANCIERA

  • Disminuya a la mitad la cantidad de familias de bajos ingresos que carecen de estabilidad financiera
  • Para el año 2018, 1.9 millones más de familias trabajadoras adquirirán estabilidad financiera y podrán continuar con los próximos pasos para lograr independencia a largo plazo.

Este objetivo de 10 años significa ayudar a estas familias a incrementar sus ingresos, ahorrar y ampliar su patrimonio, de esta forma reducen sus deudas y trabajan hacia un objetivo que podría ser una vivienda estable, un negocio, el retiro o una educación superior.
Helen Keller, Abe Lincoln, Irving Berlin, Frederick Douglass: estos inspiradores de Estados Unidos han ejemplificado el ideal exclusivamente estadounidense que afirma que el trabajo arduo conducirá hacia el éxito y que no importa qué tan humilde sean nuestros orígenes, el cielo es el límite en la tierra de la abundancia y las oportunidades.

Ese ideal está en peligro. Independientemente de si más de un miembro de la familia aporta un salario o uno de los miembros tiene dos o tres trabajos, muchas familias apenas subsisten y no tienen la capacidad de ahorrar para la universidad, una vivienda o el retiro. Los salarios no se mantienen a la par de los costos en aumento de una vivienda, la atención médica, el cuidado de niños, el combustible y otras necesidades. Sólo un gasto inesperado (se rompe el automóvil, el seguro no cubre una enfermedad, el pago de nómina se retrasó una semana) puede conducir a una crisis.

Lograr una mejor estabilidad permite a las familias trabajadoras de bajos ingresos avanzar hacia una independencia financiera. Un indicador revelador de este nivel de estabilidad es el porcentaje de familias trabajadoras de bajos ingresos que gastan más del 40% de sus ingresos en una vivienda. Este frágil equilibrio entre los ingresos y los costos de vivienda hace que muchas personas experimenten una situación difícil al intentar pagar el único gran gasto de una familia típica.
La situación se ha agravado de forma significativa desde el año 2000, según los datos de la Encuesta de comunidades americanas (American Community Survey). Más de un tercio de las familias trabajadoras de bajos ingresos gastan más del 40% de sus ingresos en su vivienda. En promedio, una familia necesita ganar al menos $15 por hora para que los gastos de vivienda no arruinen su presupuesto mensual. Con un salario mínimo inferior a $7 la hora en la mayoría de los estados, varios millones de familias ganan mucho menos que $15 por hora (incluso cuando dos miembros combinan sus salarios).

Dado el costo de vida actual, una familia necesita ganar al menos 2.5 veces el nivel de pobreza federal para que se considere financieramente estable en la mayoría de las comunidades. Sin embargo, el porcentaje de familias trabajadoras que ganan menos que esto se ha estancado durante la última década. En la actualidad, aproximadamente el 23% de las familias trabajadoras se encuentran por debajo de este nivel; y el porcentaje de familias latinas y afroamericanas que carecen de estabilidad financiera es mucho más alto.
Tenga en cuenta el énfasis en las familias trabajadoras de bajos ingresos: aquéllas en las que uno o dos adultos juntos trabajan el equivalente a un empleo de tiempo completo (o incluso más) y simplemente no pueden ganar lo suficiente para salir a flote. Nuestro objetivo a 10 años es disminuir a la mitad la cantidad de estas familias que carecen de estabilidad financiera. Este objetivo apunta a la independencia financiera, no a vivir con lujos. Muchas familias no tienen la oportunidad de tener ingresos decentes y contar con las habilidades de administrar su dinero, ahorrar incluso una pequeña parte u ampliar su patrimonio para el futuro.

Ahorrar es esencial para lidiar con gastos imprevistos y fuera del presupuesto. Sólo el 37% de las familias trabajadoras de bajos ingresos tienen una cuenta corriente o una cuenta de ahorros con al menos $300 ahorrados, según un análisis de la Encuesta sobre Ingresos y Participación en Programas (Survey of Income and Program Participation) de la Oficina de Estadística Laborales (Bureau of Labor Statistics). Esa cantidad ($300) es lo que se necesita para superar una sola emergencia típica, según se pone de manifiesto mediante el préstamo promedio que se obtiene a través de servicios de préstamos hasta el día de pago. Con la misma importancia que tiene la cantidad de dinero, una cuenta implica entablar una relación con un banco, una cooperativa de crédito u otra institución financiera convencional y no tener que depender de servicios de préstamos hasta el día de pago o de cambio de cheques que implican tarifas altas. Además permite que una familia establezca objetivos para ahorrar y finalmente ampliar su patrimonio, independientemente de si se destina para una educación superior, un negocio, fondos para el retiro o una vivienda.

Esto nos lleva al tercer paso en una secuencia: ampliar el patrimonio. El bien más importante para muchos estadounidenses es la vivienda. Incluso con la caída actual en el mercado de los bienes inmuebles, el valor de una vivienda aumenta a largo plazo, de este modo se amplía el patrimonio del propietario. Aproximadamente el 50% de las familias trabajadoras de bajos ingresos posee una vivienda, según la Encuesta de Comunidades Americanas. Sin embargo, esta cifra oculta una gran disparidad en la posesión de una propiedad: sólo un tercio de los latinos y afroamericanos en comparación con la mitad de las familias trabajadoras blancas tiene probabilidades de poseer una vivienda.